lunes 5 de marzo de 2012

Me llamo rojo

El chocolate de una tarta de cumpleaños y, de nuevo, los aromas orientales del té, endulzaron una sesión de Los Rolirepa amargada por la lectura de Me llamo Rojo de Orhan Pamuk. El primer libro del primer año de vida del club que, me atrevo a asegurar, se nos ha atragantado a todos y cada uno de los miembros del grupo de lectura. Pero Rojo y el universo de sus ilustraciones no aguaron una sesión de celebración con sorpresa incluida. Un 23 de febrero de 2011 se ponía en marcha este nuevo club de lectura de la biblioteca Pedro Laín Entralgo y el pasado día 22 de febrero celebramos un año de intensa vida lectura en uno de los mejores momentos por los que pasa el club. La cohesión de sus miembros y un 'feeling' cada vez mas latente hacen de nuestras citas auténticos encuentros de auténticos amigos. Motivos nos sobraban para celebrar y, gracias a la ocurrencia de algunos, en nombres de todos, hasta soplamos nuestra primera vela, nos hicimos la primera foto oficial, con todos los miembros, y degustamos un siempre bien recibido trozo de pastel de chocolate.
Pero rebobinemos, porque la sesión comenzó con la lectura por parte de Charo del acta de la sesión anterior que nos hizo dar un último paseo mental por las aventuras del lector, del que nos quedó claro, por si no nos había quedado durante su lectura, que Hanna era una mujer muy limpia no, limpísima, y que a pesar del papel desempeñado en la historia, no había despertado en los lectores ese sentimiento de animadversión que provoca instantáneamente la aparición en cualquier historia de un personaje nazi.
Esta lectura dio paso al temido momento de enfrentarnos a Orhan Pamuk y su Me llamo rojo. Un libro definido al comienzo del debate como monótono, del que, todos estábamos de acuerdo, lo más interesante era su estructura narrativa, según la cual, cada capítulo era contado en primera persona por uno de los protagonistas de la historia. También hubo consenso en que Me llamo rojo aporta una cantidad ingente de información a sus lectores que, ante tal batiburrillo informativo, no saben con quien quedarse.
Lo que sí fue significativo, a tenor por las palabras de nuestro monitor, es que se proclamase sin tapujos durante la reunión el nombre de Aceituna, uno de los tres ilustradores, como el artífice de los crímenes acontecidos en el libro, cuando habitualmente, en otros encuentros lectores de otros clubes, no se ha llegado a afirmar tan tajantemente.

Lo bien descrita, en ese ambiente de paz, que está la muerte del Tío, las alusiones o referencias del libro de Pamuk con Las Mil y Una Noche, o ese ambiente de intimidad que se refleja en el libro entre profesores o discípulos e, incluso, entre los propios discípulos, dejando a las mujeres a un lado, fueron otros de los temas que se pusieron sobre la mesa. Aunque lo que más sobrevoló la sala fue la sensación de persecución que Me llamo Rojo ha tenido sobre nosotros, buscándonos para contarnos su historia, cuando en la mayoría de los casos no teníamos muchas ganas de que nos la contara.

Afortunadamente, José María Mendiluce hizo acto de presencia al final de lo encuentro para guiarnos de la mano de su Pura Vida por un universo muy distinto al de Orhan Pamuk y Me llamo rojo. Abandonamos el mundo enclaustrado y ciego, fanático, de los ilustradores, para dar paso a la pasión caribeña de Ariadna.

viernes 2 de marzo de 2012

Los amores contrariados del Club Manantial


El martes, 21 de febrero de 2012, se reunió el club Manantial para comentar los tres cuentos de Colette agrupados bajo el título de “Amores contrariados”.

Una vez más, en este grupo, surgen defensores y detractores de la obra en cuestión.
Aquellos que han disfrutado y releído los cuentos y confiesan haber descubierto a una escritora pletórica en madurez literaria y aquellos que difieren ampliamente, bien porque no han conectado con la temática o porque el estilo les ha resultado complicado y difícil de seguir. Si bien, en esta ocasión, han sido más los defensores y una mayoría ha coincidido en que nos encontramos ante una maestra de las descripciones.

Comenzamos la reunión con el debate sobre el primer cuento: “El quepis”.

Marco, la protagonista, es el personaje que más se analiza, es un personaje que sufre una transformación debida a todos est os factores que confluyen:

• Influencia de la amiga más joven

• Relación con el joven militar

• La herencia que recibió

• La edad de la propia protagonista

Amor o simplemente relación sexual que transforma a esta mujer física y psicológicamente, haciéndola engordar y adelgazar, sufrir y gozar.

El segundo cuento “El pimpollo” ocasionó un momento “glorioso” cuando una de las participantes demostró grandes dotes de interpretación leyendo el pasaje de la persecución del amante burlado por la madre y la hija.

Se discutió sobre los roles víctima/verdugo, si la chica campesina era una criatura inocente o no lo era tanto.

En cuanto al tercer relato “luna de lluvia”, los temas más comentados fueron:

• los conjuros de magia para causar mal al hombre

• la relación entre las tres mujeres. La narradora y las dos hermanas

• Los celos

• El poder que ejerce la narradora para situarnos en la casa en donde se desarrolla la historia a través de las descripciones minuciosas.

Como anécdota contar que una de las lectoras del grupo había descubierto una pastelería francesa en Sevilla llamada “Colette”, todos tomamos nota de la dirección.

La reunión terminó con la lectura del cuaderno viajero, en esta ocasión fue Manuel quien compartió con nosotros reflexiones sobre vivencias personales y comentarios a los cuentos leídos con una gran sensibilidad y destreza literaria, nos dejó asombrados y emocionados.

La próxima cita de este grupo tendrá lugar el 20 de marzo, para comentar el libro “Tokio blues” de Haruki Murakami.

viernes 17 de febrero de 2012

Zenobia y "The Queen"


14 febrero, 2012

El Club ZENOBIA comenta el libro: Una lectora poco común

“No pones la vida en los libros, la encuentras en ellos”

Una de las lectoras de este grupo dijo que le había gustado mucho el libro, entre otras cosas, porque su lectura le había parecido fácil.Comentó que había tenido que dejar la escuela muy pronto y que ha sido ahora, ya de mayor, cuando ha empezado a leer.

Una de las lectoras más veteranas le contestó que nunca es tarde:

-Mira la reina de Inglaterra.

En la página 51 de la novela, la protagonista, o tal vez el mismo autor escondido en esa imaginaria Isabel II, dice:

“¿Sabes que te dije que tú eras mi amanuense? Pues he descubierto lo que soy yo. Soy una opsimatis.

Con el diccionario siempre a mano, Norman leyó en voz alta:

Opsímata: persona que aprende tarde en la vida.”

Este fue uno de los temas tratados en esta reunión que comenzó con la lectura del cuaderno viajero por parte de Trini y de un comentario de Carmen, quien se encontraba de viaje y no pudo asistir a la reunión.

Carmen lanza varias preguntas en su comentario, una de ellas: ¿Es este libro simplemente una reflexión sobre el ser humano y su capacidad de transformación?

Casi todas coincidieron en que la lectura hace posible en las personas esa transformación al mostrar otras realidades posibles, “un libro es un artefacto para encender la imaginación”.

La historia efectivamente es poco creíble, las lectoras del grupo coincidían en que se trataba más bien de una fábula, un alegato en defensa de la lectura con frases como: “A los libros no les importaba quien los leía o si alguien los leía o no. Todos los lectores eran iguales, ella incluida. La literatura, pensó, es una mancomunidad, las letras una república.

… Los libros no se sometían, todos los lectores eran iguales.”

Se comentó también el paso de la lectura a la escritura, las diferencias entre el acto de leer y el proceso creativo de escribir que implica compromiso.

También se habló de la lectura como evasión, una lectora comentó que se puso a leer mientras cocía huevos al fuego y que cuando se percató del olor a quemado, los huevos se encontraban ya totalmente pegados a la olla y sólo quedaba la mitad de cada uno. Resultó que lo de que se pegaran los guisos por culpa de los libros era algo común en el grupo, a más de una ya le había pasado.

Al terminar la reunión se hizo entrega del nuevo libro: Pequeñas infamias de Carmen Posadas. Se citó al grupo para la próxima reunión el 13 de marzo y se hizo entrega del cuaderno viajero a Ana Mª.