OTRA VIDA POR VIVIR EN EL CLUB DE LECTURA LAS PORTADAS
Este mes hemos leído en el Club de lectura Las Portadas el
libro Otra vida por vivir de Theodor
Kallifatides. Pequeñito en tamaño, pero enorme en lo que nos transmite.
Nacido en Grecia, Theodor emigra a Suecia en 1965, con 26
años. Pronto se adapta al idioma, estudia y publica su primer libro en 1969, un
poemario en sueco. Autor valorado y prolífico, toda su obra la realiza en este
idioma, pensando en el público de su país de acogida.
Pero con 75 años se siente vacío, piensa que ha perdido por
completo la inspiración y comienza a replantearse la vida.
Leyendo el libro sientes como si estuvieras sentada en un
velador de una plaza de Grecia con él, contándote su vida, su pasado, su
presente. Tristezas, añoranzas, depresión por lo que cree que no va a tener
nunca más.
Habla de muchos temas, con los que nos podemos sentir
totalmente identificados:
El paso del tiempo. Aceptar los cambios y ser capaz de
encontrar ilusión para vivir.
La situación en las sociedades actuales. Tanto Suecia como
Grecia no son ya como él las ha vivido. Los ricos más ricos, los pobres más
pobres. Problemas de vivienda por la manipulación y el turismo. Rechazo a los
inmigrantes.
La nostalgia del emigrante. Sentirse de ambos y de ningún
lado. Conservar su idioma materno.
La vida con su mujer tras volver a casa “jubilado”. Su mujer
es fuerte, independiente, lo admira y lo quiere, pero guardando su espacio. “A la edad que tengo, es maravilloso estar al
lado de tu compañera de toda la vida”.
Es maravillosa la referencia que hace a “el dilema de la democracia”:
“la libertad de expresión
puede llevar a la dictadura…Las libertades democráticas deben estar al servicio
de principios más grandes que ellas, como por ejemplo la paz o la igualdad
entre los hombres, para no volverse autodestructiva…La palabra también puede
hacer mucho daño…Decir algo es hacer algo…Ahí hay siempre una frontera natural:
el otro…Respétame para que te respete, escúchame para que te escuche…Una
cultura no puede ser juzgada sólo por las libertades que se toma, también se juzga
por las que no se toma. Hay cosas que no se prohíben, pero eso no significa que
se permitan”.
Volvemos con él a Grecia, donde se reencuentra. Allí comenzó
este libro, su único libro escrito en griego, que terminó con 78 años. Tras él
lleva publicados ¡5 libros más!, de nuevo en sueco.
Todo un descubrimiento. Ha sido maravilloso compartir con él
su vida.
Para el próximo mes leeremos La dueña del plaza de Mara Mahía.
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