16 mar. 2016

El club de lectura Manantial lee a Zola

La Naná obra de Edourd Manet


" Naná conservaba su sonrisa que iluminaba su boquita roja y relucía en sus grandes ojos de un azul muy claro"

¿Quien es esta Naná que tiene a los hombres de Paris a sus pies? Por ella dilapidan sus fortunas, traicionan a sus familias, disputan entre ellos, se humillan y llegan incluso al suicidio.
En torno a la protagonista de nuestra historia, una chica procedente de la más baja esfera social que ya desde los quince años comienza a prostituirse, se centra gran parte del debate de nuestra reunión,sabemos cómo era físicamente, el autor la describe en varias ocasiones e incluso se complace en esa detallada descripción de su físico, pero ¿Cómo definirla a través de las distintas situaciones de la novela? ¿Qué características acompañan su personalidad? Los componentes del grupo utilizan los siguientes calificativos: Inestable, fría, voluble, superficial, ambiciosa, hedonista, desequilibrada, loca, víctima de su entorno..
Los sentimientos del grupo hacia Naná no son muy positivos, a lo más que se llega es a compadecerla, alguien apunta que genéticamente ya viene señalada para que no le vaya bien en la vida, si bien una lectora del grupo, que por muchos años fue maestra, comenta que más que la carga genética es el entorno lo que hace que las personas se comporten de una manera o de otra, y de hecho Naná se muestra de formas diferentes cuando cambia su entorno y así encontramos a una Naná soñadora, infantil e inocente cuando se encuentra en el campo, a una Naná sumisa y maltratada que intenta asumir el papel de esposa el tiempo que vive con Fontan, a una mujer caprichosa y egocéntrica cuando vive en el palacete que le regala el conde Muffat, intentando aparentar nobleza pero notándosele mucho de donde procede.
¿Pero quien es la verdadera Naná? Los lectores coinciden en que ella se fijó como modelo aquella vieja prostituta ya retirada como una dama respetada por todos que acude a misa vestida como una gran dama. Que la ambición de Naná más que el dinero es el poder, ganarse el respeto y la admiración de todos, un ansia de poder es lo que la mueve en la vida, sobre todo en su última etapa ya desengañada, tal vez también la venganza al pueblo de París.
  • Pero dónde no hay talento, no hay nada que hacer- comentaba una lectora.
    En la reunión se habló también de otros personajes femeninos: Satin, la señora Hugon, Sabine y Rose.
Como contrapunto a la protagonista femenina se encuentra el personaje del Conde Muffat, utilizado y humillado por Naná hasta acabar en una especie de juego sadomasoquista. Entregado a una pasión incontrolada desde el instante en que su mano rozó la piel de Naná al recoger unas monedas – una piel tibia y suave que le causó estremecimiento-
Los lectores acusan a Muffat de debilidad, de dejarse arrastrar por ese sentimiento enfermizo hacía ella, de ser una victima de la religión que lo mantuvo en una represión continua hacia los placeres carnales que Naná despierta en él de golpe. Un ser que cae en las redes del pecado pero que no perdona que su esposa tenga un amante.
Se comentan otros personajes masculinos: Steiner, el banquero, Fontan , el actor con perfil de chivo, los hermanos Hugon (George y Philipe) La Faloise.
La novela es una dura crítica a la sociedad parisina del Segundo Imperio, Mercedes nos sitúa en el contexto histórico
de aquel periodo en el que Napoleón III de Francia dió un golpe de Estado instaurando un nuevo Imperio. Mercedes también señala algunos fallos de traducción en la edición de la novela que manejamos.
Comentamos también acerca del estilo, el autor es una especie de cineasta con cámara en mano mostrándonos escenas.Gracias a las magistrales descripciones de Zola podemos introducirnos como testigos invisibles en los teatros, los palacios, las calles de Montmatre e incluso en las alcobas. Su estilo es de una descripción minuciosa de detalles que nos convierten en espectadores de escenas que en ocasiones son muy íntimas e incluso desagradables.
Para terminar, M: Carmen Casanova reivindica desde las páginas del cuaderno viajero a una Naná luchadora y superviviente digna de ser reconocida en el día en que celebramos la reunión, 8 de marzo, "una Atila del Segundo Imperio francés que va arrasando hombres en una sociedad decadente".

Nos despedimos hasta el día 12 de abril en el que comentaremos "Las bicicletas no son para El Cairo" de Emilio Ferrín. 

Carmen Gómez (coordinadora)

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