El que es digno de ser amado. Abdelá Taia. Club Manantial (Enero, 2024)
En cuatro cartas que se encierran en un libro de ciento
setenta páginas, el autor marroquí asentado en Francia, Abdelá Taia, ha sabido
transmitir en un hermoso lenguaje una gran variedad de temas, emociones, miedos
e inquietudes que poco a poco van aflorando en nuestra reunión.
En la primera carta, escrita por Ahmed, nos golpea un personaje fuerte, Malika, la
madre, auténtica matriarca, manipuladora y opresiva, de la que Ahmed aprende
las artes manipuladoras del sexo como poder. Con un marido sumiso y completamente
rendido a sus pies, Malika dice que lo ha hecho todo, que sin ella no existiría
la familia. Comentamos acerca del amor sumiso, de las pasiones desencadenadas,
de Las
Cartas de la monja portuguesa que se mencionan en la novela – Caer bajo
las redes del amor, del hechizo- tal y como le sucede a Vincent, el autor de la
segunda carta.
Otro de los grandes temas de la novela es la homosexualidad-
No hay nada que hacer, esta piel de homosexual que me ha impuesto el mundo-
dice el protagonista. Comentamos que no es lo mismo ser homosexual en Marruecos
que en París a donde ha conseguido escapar Ahmed haciéndose amante de Enmanuel,
su salvoconducto para huir de un mundo de miseria, de persecución y de
incultura.
Pero a pesar de haber llegado a ser profesor en París, Ahmed
no es feliz, es debido, principalmente, a su condición de inmigrante, siendo
éste asunto otros de los grandes temas del libro, la inadaptación, esa especie
de colonización, de anulación de la cultura del que viene de fuera, de intentar
convertirlo en francés hasta el punto de cambiarle hasta el nombre.
Así nos encontramos con la tercera carta escrita por Ahmed y
dirigida hacia su amante Enmanuel al que piensa abandonar. Al igual que la
primera carta dirigida a su madre, esta carta también está llena de reproches y
resentimientos-Eras francés, más fuerte que yo, más rico y más cultivado que
yo…tu dictadura natural iba aplastarlo todo en mí-
Algunos miembros del club comentan que Ahmed les ha caído
mal- Es un triste, va de víctima pero no aporta soluciones-
La última carta es la de Lahbid, el amigo de la infancia de
Ahmed, el que es digno de ser amado. Su amor hacia Gerard, alto cargo del
consulado francés en Marruecos, es un amor sumiso y dependiente, hasta tal
punto que cuando éste le dice que lo va a abandonar, se quita la vida y se
despide de Ahmed con esta carta – Un día me vengarás- fueron sus últimas
palabras.
Ha sido una reunión de debate, de posiciones contrapuestas
respecto a las temáticas del libro, sobre todo con el asunto tan vigente de la
inmigración. Hemos aprendido todos de todos con la lectura de este libro.
Como colofón, la lectura del cuaderno viajero por parte de
Jose, reflexiones como “el propio cuerpo como pasaporte” hermosas palabras y
excelente resumen.
El próximo libro a comentar será “La mujer habitada” de
Gioconda Belli.
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