4 nov. 2016

El club de lectura Zenobia comenta "Diario de una dama de provincias"de E.M. Delafield



"Paso gran parte de la noche dándole vueltas  a la cuestión de cómo llevar bien la casa y me digo- no por primera vez ni mucho menos-que mis habilidades en ese sentido dejan mucho que desear"

E.M.Delafield (1890-1943) es el seudónimo de Edmée Elizabeth Monica de la Pasture, famosa escritora inglesa autora de una treintena de novelas y columnista en la revista Time and Tide en donde comienza a publicar  Diario de una dama de provincias, relato cotidiano de las desventuras, agobiosy  preocupaciones de la protagonista del libro que hoy comentamos.
Pocas personas del grupo se han sentido identificadas con la protagonista de esta historia, o cuanto menos con las cosas que pueblan su provinciano universo.
¿De qué está llena la vida de esta dama de provincias de la que la autora se guarda el nombre?

      De bulbos, contesta Nina, mira que preocupación, que los bulbos no acaban de florecer y que la vecina tiene las plantas más bonitas que ella.

-¿Qué otras cosas llenan su vida?- , un marido aburrido que dormita y se esconde tras el periódico, - ya sabemos en quien se inspiraron cuando crearon al serñor Ropper de la serie televisiva- comenta Eugenio.

Sus problemas económicos también aparecen continuamente en su vida, es poco práctica, desorganizada y manirrota. Sus hijos también se integran en su pequeño universo, pero parece preocuparse por tonterias más que por lo sustancial, delega en una institutriz francesa con la que discute frecuentemente.
La relación con su odiosa vecina, Lady Boxe,  quien todo lo hace bien la llevan a situaciones ridículas.
Nuestra dama también posee una casa de campo llena de corrientes de aire helado y tiene joyas que empeña y sueña con viajar y hacer vida social, acude a reuniones del Instituto de la Mujer y escribe artículos para una revista de mujeres que no le reconocen.

A veces utiliza válvulas de escape frívolas para escapar de esa sociedad artificial y de esa vida tan acartonada,  por ello se va de viaje despilfarrando el poco dinero que ha conseguido vendiendo ropa en una tienda de segunda mano, o se refugia en las compras: "Siento que la vida es absolutamnete insoportable, y tomo la decisión de hacerme con un sombrero nuevo"

Pero sobre todo,  la vida de nuestra protagonista se encuentra llena de convencionalismos, de manera que en muchas ocasiones hace cosas sin ganas y actúa de determinada manera,  no porque quiera realmente hacerlo, sino porque se encuentra atada a las normas- que ella misma reconoce absurdas- de la sociedad, del lugar y del tiempo que le ha tocado vivir.

No obstante, analizando el pensamiento de la dama de provincias, llegamos a la conclusión de que ella misma, con sus reflexiones,  sentencia de manera sarcástica acerca de lo absurdo de muchas situaciones. Ella es consciente de que se está dejando llevar sin coger las riendas de su vida. En resumen, podemos decir que es la vida de una mujer que intenta cumplir, sin éxito, los requisitos que la sociedad le impone.
La dama de provincias ha producido sentimientos encontrados en los lectores, a ratos nos hemos reido, a ratos la hemos despreciado y en otras ocasiones nos ha inspirado compasión.


Nos despedimos con la lectura del cuaderno viajero y leyendo la introducción del próximo libro a comentar: La sangre de los libros de Santiago Posteguillo que comentaremos el veintidos de noviembre.

Carmen Gómez (coordinadora)

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