13 ene. 2017

El club “Manantial” comenta “La perla” de John Steinbeck





El de cómo corren las noticias por un pueblo es un misterio nada fácil de resolver””

Iniciamos el año 2017 con un hermoso relato inspirado por una antigua leyenda mejicana “en el pueblo se cuenta la historia de la gran perla, de cómo fue encontrada y de cómo volvió a perderse”.
A todos nos ha encantado esta sencilla fábula llena de emociones, narrada de una forma limpia, clara y cargada de belleza. Como ya nos avisa el autor en la introducción, aquí no hay matices, las cosas son blancas o negras y las personas buenas o malas.
Comentan los lectores de este club que transmite enseñanza, tal vez una lección vital: luchar por lo que se desea, mantener la dignidad a pesar del precio a pagar, creer que la educación es redentora para el hombre.
Kino, es el héroe de la historia, un héroe solitario al que el azar le depara el hallazgo de una gran perla, la madre de todas las perlas, codiciada por todos. Nuestro personaje vislumbra la oportunidad de conseguir, gracias a la venta de la perla, que su hijo Coyotito pueda recibir una buena educación, pero los comerciantes de perlas quieren aprovecharse y apropiarse de la perla a un precio irrisorio. Frente a los ideales de Kino encontramos la avaricia de los comerciantes y un personaje muy oscuro: el médico.
Algunos de los lectores del grupo comentan que la parte negativa del libro: la avaricia, el engaño, la codicia, el fatal destino, les ha marcado más que la parte positiva de la historia, y es que realmente la carga emocional de algunas escenas de persecución, de huída, de acoso y de muerte es muy notable.
¿Nos quiere decir también este libro que no podemos rebelarnos contra nuestro destino? ¿Que los pobres desgraciadamente son pobres y siempre son aplastados por el poderoso?  Estas y otras preguntas nos planteamos y debatimos a lo largo de la reunión.
En el relato hay pocos personajes, Kino, Juana, Coyotito, el hermano de Kino, el médico, el cura y otros apenas sin rostros: los comerciantes, los perseguidores, los vecinos.
Juana, la mujer de Kino,  es otro gran personaje, representa y defiende a la familia, una lectora comenta quedar impresionada ante la mirada  inflexible de Juana cuando su marido le propone que se separen en la huída, ella tiene muy claro cuál es su lugar, siempre junto a su hombre.
En lo que Juana y Kino discrepan es en la actitud a tomar ante la perla, mientras que ella quiere desprenderse de ella, devolverla al mar “Nos destruirá a todos- gritó ella- a nuestro hijo también”, Kino quiere venderla y conseguir un dinero que garantice la educación de Coyotito, que les permita casarse y comprarse ropas decentes, quiere romper con lo que hasta ahora suponía un destino inevitable.
 -Tuve que leer dos veces el final de la historia - comentaba una lectora, de verdad que no me lo podía creer-
-No le perdonaré nunca al autor que  terminase el libro  así- comenta otra.
Bueno, no decimos más, quien quiera saber que lea esta preciosa leyenda, una auténtica “perla” de la literatura.
Para terminar, Carmeli lee en el cuaderno viajero y esboza hermosas reflexiones: La descripción de dos mundos opuestos, el de los ricos y el de los pobres, el cumplimiento de un dicho muy nuestro: “tanto tienes, tanto vales, la sociedad materialista descrita en toda su crudeza, la bondad de la naturaleza frente a la crueldad del hombre.
Al final, Beli hizo algunas fotos, qué suerte contar con una fotógrafa de categoría en el grupo.
Acabamos la reunión con la lectura del primer capítulo de Un largo sueño en Tánger de Antonio Lozano que comentaremos el 14 de febrero.


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