19 jun. 2013

El baile de la victoria



El pasado lunes, 17 de junio, el club de lectura Ladrones de libros se reunía para comentar la obra de Antonio Skármeta El baile de la Victoria.

Después de los correspondientes saludos y de informar sobre algunas novedades de la biblioteca, procedimos a la lectura del cuaderno viajero. Esta vez le tocó el turno a Carmen, la última y valiosa adquisición del grupo, que nos leyó la crónica detallada de la última sesión y las impresiones que nos causó la lectura del libro de Silvia Avallone, De acero.
A continuación comenzamos a valorar la obra El baile de la Victoria, una historia intensa y plagada de tensiones que no terminó de convencer al grupo.

Los argumentos que se esgrimieron fueron de lo más variados. La mayor parte de los miembros coincidimos en apuntar que la novela nos pareció un simple guión cinematográfico de un tema algo trillado, una historia de ladrones caballerosos e idealistas que siguen reglas de honor, con demasiados héroes y villanos en escena.

Dos hombres salen de la cárcel gracias a una amnistía gubernamental y son arrojados a las calles de Santiago de Chile donde encuentran sus respectivos mundos disueltos. Juntos van a recorrer los laberintos de la ciudad y se van a enfrentar a los fantasmas de la dictadura.

Un aspecto positivo que el grupo valoró fue que en el libro se muestra con detalle lo mejor y lo peor de la sociedad chilena, la lucha entre la integridad moral y la corrupción a través de un elenco de personajes secundarios dispuestos a vender alma y cuerpo por alcanzar sus sueños y que dibujan a la perfección los bajos fondos de la ciudad.

Entre los temas tratados destacamos la injusticia social, el amor, la venganza, la honestidad, los atropellos de la dictadura de Pinochet y sus damnificados, pero sobre todo la ironía y la comicidad propias del chileno a pesar de lo trágico de las circunstancias. En la misma línea, también valoramos la inocencia de los personajes, con esa mirada positiva tan particular de Skármeta que hace que éstos generen ternura y simpatía en los lectores.

Muchos de los escenarios y de las situaciones descritas destacan por su poesía y elegancia narrativa, sin embargo, esperábamos una obra más a la altura de El cartero de Neruda. Imperfecciones aparte, también hay que reconocerle ciertos valores a la novela como la simbología que utiliza, el ingenio y las notas humorísticas que contrastan con el ambiente descrito o la descripción de los lugares mencionados.
En cualquier caso, subrayamos que se trata de una novela entretenida sin más con un final demasiado apresurado. Finalmente el debate derivó, como no podía ser de otro modo, hacía el paradójico universo de los premios literarios. Se puso sobre la mesa el hecho de que en este país los premios se atribuyen a los amigos o quien pueda convenir y que se rigen por criterios comerciales y económicos más allá de los valores literarios y artísticos.


2 comentarios:

Loly López Guerrero dijo...

Este ha sido el ultimo libro que hemos leido, ahora esperaremos con ansias a que llegue septiembre para de nuevo reunirnos y deleitarnos con las tertulias.
Lo que más me gusta de ellas es el punto de vista y el enfoque que le dan algunos compañeros al tema del libro.
Son cosas que yo he pasado sin darme cuenta pero que al comentarlas tienen un nuevo valor.
¡Me encanta pertenecer a este club de lecturas!

Bibliotecas Municipales dijo...

Y a nosotros nos encanta que personas como tú, y como el resto de compañeras llenas de amor por los libros y sus historias integren los clubes de lectura.

Un abrazo y feliz verano,

La Biblioteca