17 dic. 2014

El reloj




Hace unas semanas, el reloj de la biblioteca dejó de funcionar, usuarios y bibliotecarios, seguían mirando aquel reloj de pared sin recordar que acababa de pararse, y así siguieron haciéndolo varios días, incluso cuando el viejo reloj ya no colgaba de la pared. Algo faltaba al final del pasillo cuando subimos las escaleras, y miramos si aún estamos a tiempo de poder seleccionar de la sala un buen cd de música clásica, del mejor pop español o inglés. De poder perdernos por un momento entre las estanterías y repasar mentalmente los libros que nos gustaría leer sobre arte, diseño, historia de España, astronomía o cine. O pasarnos unos minutos por la sala de informática para revisar el correo electrónico, a ver si ha llegado ese mensaje que tanto esperamos.

El reloj, como he dicho, desapareció. Todos pensamos que habían sido los duendes de la biblioteca, que una vez más querían hacer una de sus tantas travesuras. Lo buscamos por todas partes, y no lo encontramos, total, se había parado y tampoco servía de mucho. Y como por arte de magia, ayer apareció un reloj flamante, estiloso, nuevo y en hora! Y a la vez, encontramos el antiguo reloj encima de una de las mesas, parado y reposado a las 13.55. Esa es la hora de las idas y venidas, la hora de los encuentros entre los bibliotecarios que llegan y los que se van, la hora en la que algún usuario acaba de escribir una carta por mail a un ser querido que tiene lejos y apresurado tiene que cerrar el ordenador porque las luces se apagan, la hora en la que aquel lector de allí, -¡Sí, mira!-, ese de ahí, sale de entre las estanterías con una gran sonrisa y un libro de pintura en la mano, en definitiva, la hora de los encuentros y de las despedidas.

Esperamos seguir compartiendo muchas horas con vosotros, cargadas de buena música, buen cine y buenas lecturas.


La Familia Biblio (duendes de la biblioteca)

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Recomendaciones de libros que tenemos en la biblioteca:

El reloj de Mr. Darwin Historia de un reloj de paredLas horasCinco horas con Mario, y Las horas distantes

1 comentario:

joar cesan dijo...

MIENTRAS SIGAMOS CREYENDO EN ELLOS , SEGUIRA VIVA NUESTRA PODEROSA IMAGINACION .