18 feb. 2016

El club “Manantial” comenta “Cirkus Columbia” de Ivica Djikic

Foto vía Pinterest

Muchos se iban de la ciudad, pero a nadie le importaba un cuerno. Algunos estaban radiantes de felicidad por ello”

La lectura y la escritura son dos disciplinas que a veces van de la mano, y suele ser frecuente que entre los lectores de nuestros clubs haya personas que gustan de escribir.
El pasado martes, se puso de manifiesto, cuando Antonia- tras la lectura de un hermoso texto escrito por ella- nos comunicó que había sido la ganadora del concurso de Cartas de Amor organizado por la Asociación “La Almazara”. Así comenzó la reunión del club de lectura Manantial.

La obra que tenemos entre las manos nos acerca al conflicto bélico de la guerra de los Balcanes a inicios de los noventa, es la primera vez que el grupo lee a un autor de la antigua Yugoslavia, actualmente: Croacia, Servia y Bosnia – Herzegovina.

Se trata de un relato de apenas ciento treinta páginas, escrito a varias voces y que incluye algunas cartas, una especie de diario y un pequeño glosario al final.
Una vez más los miembros del grupo no coinciden respecto a la calidad de la obra, a unos les parece buena, a otros no tanto; una lectora comentaba que la historia está mal explicada, que no acaba de comprenderse y que ha sido al ver la película basada en la misma cuando la ha comprendido. La reunión se anima con el debate libro versus película y recordamos los títulos leídos por el club y llevados al cine: Expiación, el niño del pijama de rayas, el lector...
Tampoco nos ponemos de acuerdo en el grado de disfrute de la lectura, ni en los calificativos empleados para comentarla, mientras a unos les parece una historia muy dura, a otros llena de ternura, pero el club de lectura funciona así y en la diversidad de opiniones reside su riqueza.
Parece que sí nos ponemos de acuerdo a la hora de establecer las diferentes temáticas que aborda la narración: la soledad, el racismo, la guerra, el éxodo, las apariencias, el regreso al hogar, el concepto de patria, el exilio, el miedo.
Respecto a los personajes, alguien comenta que no les ha podido coger cariño y que el autor los trata con frialdad y desapego, sin embargo otra persona dice que le parecieron tiernos y dignos de compasión y es entonces cuando releemos la última carta que escribe Martin desde su exilio en Zagred y que comienza así : 

Leon, durante semanas no siento otra cosa que miedo. No siento ni hambre, ni ganas de sexo, ni necesidad de estar de aire libre, no puedo leer, todavía menos escribir.”

Ha sido Martin el personaje más comentado y muy debatida su relación amorosa con Azra, la mujer de su padre.
Hablamos también de Divko, el emigrante que regresa rico al pueblo, de su primera mujer , de Leon y de otros personajes más secundarios y por supuesto de Bonny, el gran gato negro.

Nos preguntamos si el propio barro o Mahala no podría ser considerado un personaje más, incluso la guerra que tan sutilmente se hace presente en la novela y que según nos cuenta Janko en sus cuadernos, empezó en la clase de Historia del Arte, cuando una mañana gris entró en su clase.

El próximo libro a comentar juntos "Naná" de Emile Zola.

Carmen Gómez (coordinadora)

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