11 mar. 2013

El espejo del monstruo



Ha podido gustar más o menos, e incluso no gustar nada, pero lo que nadie puede negar a Juan Ramón Biedma es que no ha dejado para nada indiferente a los integrantes del club de lectura Los Rolirepa con la lectura de su libro, El Espejo del Monstruo. Primer acercamiento del grupo a la novela negra pura y dura, ya que lo de Arsa Larsson con su Aurora Boreal fue una broma pesada o un acercamiento muy light a este género.

Con un buen aforo de participación, sólo con contadas ausencias, se inició el encuentro del mes de febrero en el que se recibió a una nueva integrante para un club que no para de crecer. Una mujer, de nombre Antonia, que no perdió detalle de nada de lo que aconteció en aquella su primera reunión, de oyente, aunque al finalizar dio su impresión de lo que había venido escuchando sobre el libro de Biedma durante el debate.

Uno a uno, los integrantes de Los Rolirepa fueron dando una primera impresión de lo que le había parecido el libro, alarmados por unas acaloradas voces masculinas que nos llegaban desde la sala multiusos, en lo que luego se confirmó que era una asamblea de taxistas. Las opiniones estaban repartidas entre los que no le habían cogido el punto a las historias de monstruos del escritor sevillano y a los que le había sorprendido gratamente su trama, aunque la mayoría coincidió en el descontento que habían sentido ante un final bastante abierto y difuso que no satisfacía las expectativas surgidas durante la lectura del libro.

Llamó la atención lo bien que está contada la novela en una trama en la que se van superponiendo las historias de los monstruos que van siendo asesinados siguiendo como ejemplo los casos de mártires religiosos pero sin una aparente causa. Aunque causó cierto desagrado entre algunos lectores la recreación de algunos de los crímenes, así como de momentos de la vida cotidiana de sus protagonistas, y sembró la incertidumbre por algunos detalles de la historia que se quedan difusos o sin una aclaración aparente.

Una caudal inmenso de información la que aporta El Espejo del Monstruo que al recordarse provocó en el grupo, sobre todo en los que no recordaban ese detalle que había sacado a la luz el compañero, la sensación de que cada uno nos habíamos leído un libro distinto.

Entre todos se intentó dar un poco de luz a una oscura historia acontecida en una oscura ciudad de Sevilla, que muchos de los lectores no reconocían, a pesar de que se advierte que nos hallamos ante una Sevilla futurista, sin perder sus rasgos milenarios. Contando también para ello con la colaboración del propio autor, Juan Ramón Biedma, que no estuvo presente en la reunión, físicamente, pero sí en ideas. Unos días antes, el coordinador del grupo, lo había entrevistado sobre el libro, leyendo sus respuestas a los integrantes del grupo para que pudieran conocer un poco al autor del que ha salido esta monstruosa historia.

No sé si con cierta ironía o no, muchos de los lectores mostraron su interés por seguir conociendo más sobre la historia o sus personajes, como la niña Austria, sin duda, la que más ha impactado en su lectura, ya que, a pesar de no presentar ninguna deformidad física, es para todos los miembros de Los Rolirepa el personaje más monstruoso. Habrá que leer El humo en la botella, libro en el que, según el autor, desarrolla más datos sobre la historia de la niña y su padre, el abogado Set Santiago, pero antes tenemos una cita con Saramago y su Ensayo sobre la ceguera. Nos vemos el 20 de marzo.


Fran Ricardo ( Coordinador de los ROLIREPA)




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